Ha sido un día largo y aburrido. Al menos estoy bastante bien, respecto a la comida.
Al despertar, me tomé una taza bien grande de té rojo y me fui al colegio. En la primera hora de colación, entre 9.30 y 9.45, me comí una manzana verde y quedé más que satisfecha. Aunque debo admitir que me angustiaba ver como todos comían como si no hubiera mañana y disfrutaban de ello. Pero ahora que me doy cuenta, yo comí unas 55 calorías como mucho, y ellos muchísimo más que eso. Ellos engordan más de lo que están, y yo bajaré de peso, y lograré mi meta.
Bueno, en el almuerzo, me pasó casi lo mismo, todos comían y eran felices, y yo comí nuevamente una manzana, pero roja esta vez, aunque estaba más arenosa y no me gustó mucho. Hasta ahora he quedado bien con esas dos manzanas y un chicle. Espero aguantar estas 5 horas que me quedan antes de ir a acostarme, para sólo consumir té y nada más que té.
Aún así, me siento horrible cuando voy caminando, y veo alguien que es perfecta y yo una vaca con ropa de colegio. Me siento asquerosa, y quisiera salir corriendo a esconderme a alguna parte a llorar, pero no puedo. Tengo que seguir manteniéndome firme y no caer.
Y si lo hago, recurrir a Mia y a nadie más.


No hay comentarios:
Publicar un comentario